Hoy me levanté sintiéndome fea, de hecho llevo varios días así, desde que comencé a hablar de la gordura abiertamente… ¿por qué? Bueno… porque precisamente le he dedicado tiempo como nunca a pensar en el físico, en mi físico. ¿Qué pasa con eso? Nada.. es un saltico en el estómago que te da cuando te estás peinando (el único momento en que me miro al espejo) y piensas «ño…estoy en candela». El otro saltico es cuando el semáforo peatonal se pone verde y cruzas frente a un montón de carros, y sientes que te miran, y vuelves a pensar «en candela es poco, estoy enyuprendi»… Si por casualidad te cruzas con alguien que atrapa tu atención en un milisegundo, de esos flashazos que ocurren con personas absolutamente extrañas y te acuerdas de lo fea que te sientes, ahí viene otro saltico en el estómago. Pero no es por gorda que una se siente así, al menos yo… es por fea, por falta de swing, por comparación con el resto.
¿Es necesaria la comparación? Sí, cuando te hace ser mejor persona, cuando evolucionas para bien. ¿Qué comparación es esa? La que es contigo misma. Yo no hago nada con compararme con Fulana o con Mengana, ellas no viven como yo, ellas no sienten como yo, ellas no hacen lo mismo que yo.
Me interesa compararme conmigo, con lo que fui y con lo que soy. Lo que quiero ser no me interesa mucho, porque son tantos los factores que intervienen que no los puedo controlar. Pero el presente es mío, mío y de quienes quieran sumarse al viaje, quienes apoyen y brinden palabras certeras, quienes entiendan que soy como soy, no como quisieran que fuera. Los que se fijan en el físico deben ser personas tristísimas, de esos no quiero nada. Nos hace falta abrazos, no pellizcos, pero los abrazos tampoco se imponen.
Así que si lees esto y te sientes en candela, gózalo, compárate contigo, piensa cómo te puedes sentir mejor: rízate el pelo, hazte la keratina, píntate las uñas o no, tatúate o no, maquíllate o no, haz lo que te dé confianza, alguien siempre va a hablar mal, pero ese alguien, no puedes ser tú. Porque cuando el saltico en el estómago se vuelve constante, te quita tiempo de pensar en lo importante: tu paz, tu alma y lo que quieres hacer en tu vida.
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Ay me la como, que me la como
jajajajjajajajajjajjaa
Pintate los labios María o no como te sientas cómoda es preferible estar cómoda consigo misma que seguir cánones tontos de belleza y si te cuadran seguirlos trata de aportarles algo tuyo
A mí me encanta la Lisy que no traicionó la idea que ya me había hecho de ella. La Lisy de alma grande con corazón de niña, se los juro, es capaz de enamorar con la mirada y, no es guataconería ni nada. Es de lo más lindo que existe en el mundo pero que insiste en mostrarse a veces dura pero, eso no es más que las espinas que tiene una rosa. Ay, qué cheo me quedó todo eso!!! Ñooo, pero TE QUIERO INMENSOOO !!!
Ay sí hija cuánta chealdad 😂😂😂