A veces me entran dudas. ¿Será mi posición extremista? ¿Estaré cayendo en sexismos involuntarios? ¿Es demasiado lo que pedimos? Luego se me pasa, porque vivimos en una sociedad machocentrista que desde siempre ha velado por los intereses de una parte de la ciudadanía y no por toda ella.
El reordenamiento monetario no empezó en Cuba el primero de enero, hace años se anunció la desaparición del CUC y como parte de esas medidas salieron a circular billetes de alta denominación, solo que ahora es más común ir al cajero o al banco y salir con la cartera llena de hombres. Sí, hombres nada más: Julio Antonio Mella (1000), Ignacio Agramonte (500), Frank País (200) y los de toda la vida Carlos Manuel de Céspedes (100), Calixto García (50), Camilo Cienfuegos (20), Máximo Gómez (10), Antonio Maceo (5), Ernesto Guevara (3) y José Martí (1).
¿Qué? ¿El banco es una dependencia de la Masonería? ¿No hay mujeres dignas, importantes y merecedoras de circular como moneda? ¿La Revolución es tan macha que no aguanta un rostro femenino en un papel con valor? ¿Es tan frágil el ego que hay que poner a Celia Sánchez como marca de agua? Para ver a Celia hay que doblar el billete, ponerlo a contraluz, bizquear un ojo y balancear la cabeza, parfavaar.
No se trata de poner a una heroína sobre un héroe, ni siquiera estoy segura que los billetes cubanos TENGAN que ser por regla tan beligerantes. En muchísimos países las denominaciones incluyen personalidades de la cultura, la ciencia y el deporte. Bueno, ¿Cuba no es una potencia en esos apartados? ¿Tienen que estar muertas las personas que aparezcan en los billetes? A la reina Elizabeth del Reino Unido le disgusta esa pregunta.

No soy economista, no pretendo llevar una campaña sobre cuáles denominaciones deberían aparecer y/o salir de circulación, pero algo de representatividad conozco y a la billetera cubana le falta inclusividad por todos lados, basta notar que el único negro es Maceo.
Si por mí fuera: Mariana Grajales, Celia Sánchez, Haydée Santamaría, Dulce María Loynaz, Ana Fidelia Quirot y Concepción Campa estarían hace rato en los billetes, y no precisamente como marcas de agua. A ver si la FMC se pone para lo que tiene que ponerse y no para «adelantar» a nadie (esa es una bronca que tengo pendiente).






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Coincido en el aspecto de que debe darse mayor espacio al mujer en este particular. Ciertamente los billetes simbolizan héroes patrios, pero también hubo heroínas. Yo me sentiría orgullosa de llevar en mi cartera un billete de Mariana Grajales, madre de todos los cubanos. Lo importante sería hacer llegar la propuesta a la Federación de Mujeres Cubanas, y al Banco Central de Cuba. Estoy segura que a la ministra presidente le encantaría la idea. También al presidente Díaz Canel.
Pues sí, ya están tagueados en Twitter, es la forma más inmediata que se me ocurre. Muchas gracias por su sugerencia.